Pico Turquino, una aventura a 1.974 m.s.n.m.
Después de impresionantes subidas por la loma de Santo Domingo (provincia Granma) se llega a la entrada del Parque Nacional Turquino. Pero queda aún adrenalina que segregar, pues las extremas curvas e inclinaciones que se avecinan en la carretera, saben tildar la fragilidad de nuestra existencia.
La carretera termina a 950 metros sobre el nivel del mar, desde aquí, mochila al hombro hay que recorrer un kilómetro hasta la Comunidad la Platica, donde se encuentran los ecoalojamientos y la estación biológica.
Al empezar a caer la tarde, un manto de nubes empieza a cubrir las cimas de las montañas en forma de místico abrazo, dando a luz uno de los espectáculos más hermosos en el corazón de la Sierra Maestra, el ocaso.
En la mañana un alegre jolgorio multicolor, te brinda una fiel representación de la vida silvestre que goza de una formidable salud.

Carta Cuba (Todus multicolor), ave endémica de Cuba.

Mariposa, flor nacional de Cuba.

Zun Zun (Chlorostilbon ricordii).
La próxima distancia a vencer son 8 Kilómetros que te separan de la Aguada del Joaquin, estación biológica que se encuentra a 1.634 metros sobre el nivel del mar. Por el camino encontrarás una gran variedad de especies de hongos, plantas y animales, así como oasis de descansos entre tanta vegetación y belleza, al paso verás aparecer carteles que no te permitirán extraviar ningún detalle entre tanta poesía natural.

Carpintero Verde (Xiphidiopicus percussus), endémico de Cuba.
Colores que vuelan: Los destellos multicolores que se combinan armónicamente bajo los haces de luz que la vegetación deja filtrar, realzan la inquieta y fugaz presencia de diversas especies de mariposas exclusivas de estos parajes.
Teatro de Nubes: Este punto al que hemos llegado es como el palco de un inmenso teatro, si eres afortunado podrás disfrutar de la función, pues sus orgullosos actores solo se muestran cuando el día brilla en todo su esplendor: entonces se corre el telón de nubes y podremos admirar el majestuoso Pico Turquino. Nuestra más alta cumbre, rodeada de gigantes.

Carpintero Javado (Melanerpes superciliaris).

4 km recorridos desde la salida de la comunidad la platica.

Solibio (Icterus dominiscensis)

Pechero (Teretistris fornsi), ave endémica de Cuba.

Cuatro Caminos (1.170 m.s.n.m.)

Aguada del joaquin (1.364 m.s.n.m), desde aquí solo te separan del Pico Turquino unos 5 km.
Picos Joaquin y Regino: A principios del siglo XX el botánico sueco Ekman, pionero explorador de elevadas cumbres, recorrió estos lugares llevando como guía a dos campesinos en cuya memoria nombró estos picos. El Pico Suecia, tercera elevación del parque, también debe su nombre a la actividad de este científico.

Tocororo (Priotelus temnurus), ave endémica, considerada como símbolo nacional de Cuba.
La vista que tienes frente a ti es la de un bosque nublado, y sobre todo la de un bosque virgen. La mayor parte de las copas son barriles (cirilla antillana). El aspecto de los antiguos bosques que cubrían estas montañas eran como este y como sabrás ya los mismos no abundan.
Has llegado al único lugar en Cuba en que puedes apreciar las características de este tipo de formación arbustiva conocida como monte fresco. Tiene un alto endemismo, pues gran parte de las plantas que aquí viven son únicas de este lugar, adaptadas a frías y húmedas condiciones. No las cojas, morirían sin su ambiente.
Has conquistado, no sin esfuerzos el Pico Turquino, escenario natural de nuestra historia. Sus 1.974 metros de altura lo convierten en la mayor elevación del país. Disfruta de tu merecido descanso.
“Escasos como los montes son los hombres que saben mirar desde ellos y sienten con entraña de nación o de humanidad”.
José Martí.
Entorno a la circunferencia
I
Que vida tan extraña ha tenido,
aquel que no ha deseado estar allí…
II
El tiempo ha dejado de pertenecer a su juego
ahora es tan solo una sombra estática
una exposición de historias silenciosas
un asiento seguro en el vuelo de la imaginación
carnada olvidada para peces del ayer
así, transcurrirá su vida
sin poder atrapar, sin ser atrapado.
III
Desnudo, como me conoce el diablo, o los santos, como me critica el mundo y me censura su dios, satisfecho o no, me abro, disuelto en miradas, vomitado siempre por sus lenguas, todo, para no ser feliz, para que entiendan, que existo y así romper pronósticos, desechar la tela que aprisionan de la misma manera que la selva, y ver llover desnudo, floreciendo sin pena, mi tiempo. Mi sueño, esta. . . pesadilla.
IV
Aunque lo dude, es un juego, y aquí estoy, rodeado de inventos, irónico creo, cuando a punto de estallar, como mar en calma con huracán interno, llegan sus manos, sus cosechas y una pauta en el instante me revela que de humanos se trata, y mi afán es una farsa si a sus ojos no llegan mis remolinos de deseos,…, no es su culpa, es mi silencio, allí donde me encuentro, allí donde me enredo…
V
Te revuelcas en el fango, lista para jugar, afilas tus espinas de flor carnívora, vaciando tus venas, para quitarle sentido a las heridas, y te lanzas a la lucha, ávida y fresca como una tierna brisa, y así morder a tu adversario, roer su sombra. Pero te amo aun en las cenizas, aunque se donde eres prófuga y no bienvenida, planta que raíces no cultivas, para viajar así, de mundo en mundo, mutilando esta vocación de guerrero en sílabas.
VII
En vano resulta comprender. Como marionetas somos objetos de un señor cronometrado y así, crecemos y así muerte súbita. Haz de mi tu instante, labra tu ira contra este párrafo, asesta el límite de tu silencio, te brindo mis manos, mis pies inertes, alimenta con el corazón tu carne, y allí en la cúspide de nuestro sentir, volemos… que no se hable o entienda, que no se cante, que al reino del grafito no pertenezca, solo una borrosa huella, en donde brille nuestra morada.
VIII
Ya no interesan cuantas percepciones coexistan en el día, ni cuantos azares se le roben a la noche, ya no previene la duda, ni el largo de mi barba, ni mi estalaje…
IX
Puede que no me pertenezcan, que sea solo el reflejo de la necesidad inevitable, puede que al crear me engañe creativo, que sea solo el punto de convergencia de vagos recuerdos, diásporas espacio-tiempo, azar ancestral, puede que sea solo el objeto, la consecuencia, el final. Me renace la idea del mañana que fue ayer, me despierta la angustia de un mecanismo exacto, me pierdo en el desenlace, vago por laberintos, absorbiendo, absorbido.
X
Me cuelgo y sangro, alimento a vagabundos, muertos me atan, no alzo vuelo, lloro con dientes el destierro, grito sin lengua, me arrincona el universo y por más que trato no muero, ¡no quiero coño!, me han quemado el cielo, mi luna, todo es fuego, agua, cenizas sin derecho, tal vez por contratiempo al recuerdo, no el ayer, ni el mañana, nada tengo, me recopilan en partes absurdas, soy parches, hierros… sangro y espero.
XI
De aquí para allá, vago al borde, rescatando cada sombra, melodías que aun rondan en el viento, de aquí para allá, encadenado a mi ser en pleno vuelo, mitad albedrío, mitad silencio, de aquí, en la cima, invocado por el deseo, de allá, en mi abismo, motivos por todo el universo.
XII
Vivo a unos pocos metros de estar muerto, y a unos tantos de nunca tener entierro, ando a unos metros del olvido, y a otros pocos de encontrar sustento, soy la distancia entre realidad y sueño, soy unos pocos metros de regreso al hastío, en unos pocos metros seduzco, en unos metros soy derrotado, metros me separan, otros pocos me acercan, a mi silencio.
XIII
Le roba la esencia a la realidad. En un rincón que solo él conoce, se alista y huye. Se habla de expansión, necesidad, suerte, creación. El ser mojado seca su piel, la misma hecha a volar, a otras le nacen pies, en ninguna existe la palabra libertad. Mi creador agarra su pincel y empieza entre trazos a obligar… Soy muestra de la soledad, de la deserción de un inadaptado. Mi alrededor tan diferente al de él. Pero también, he decidido, sentarme a esperar.
Rogelio Durán Gómez [roge].
…yo digo
…yo digo que no hay talante mas claro que el ir desnudo, que cuando se tiene escudo luego se quieren los guantes….
Silvio Rodriquez.
Desde lo oscuro
Dolia ver como todo fue normal, el camino, las hojas, el sol.
nos quedamos al borde de tantos suspiros, a la costumbre de todos
los milagros, que no nos fue ingrato, su partir. Entonces ya con la mirada
ingravida al color, vimos el espejo en el agua, y vimos el agua, y luego
el mar que en realidad, nada lo obligaba a batir olas, ni a conquistar gaviotas,
ya era tarde entonces, pasadas las horas de vivir,……..miramos atras desde lo oscuro
eso y nada mas……
El último verso
Soy tantos que por fuerza a nombrarme no llego, déjame así, cúmulo de letras que ante ti se escurren por el silencio, si deseas, llevare lanza y escudero o si lo prefieres estaré desnudo e indefenso, seré una falacia, astronauta, un naufrago, sincero, seré ese pirata que abordara tu corazón inquieto, o tan solo, ese cálida y simple brisa, frágil caricia amada por su esfuerzo, así, concédeme el placer de vagar por tu universo, por las oscuras ondulaciones que creas cuando escapas del tiempo, sombra y deseo, laberinto de volúmenes, esencia y fuego… también, puedes desterrarme, yo acamparé en cada poro de tu hemisferio, invocando mitos, palabras tan antiguas como el deseo… estoy sentado entre tus manos, del mismo tamaño de un insecto, tan perceptible que llevo años y todavía no has dado con mi esqueleto, mis atardeceres conspiran con tus labios, mi luna dividida yace erguida entre el mar crespo, y allí son diluidos los mensajes, letras que manan del cielo, culpables de mis pugnas contra estas noches que me roban el sueño y me convierten, en anhelos… No intentes darme forma, rescatarme del silencio, se el toro rojo que me lanza, yo seré el último verso…





















































































